12 julio 2011
Durante mucho tiempo el paisajismo español tomó como referencia los modelos que venían de países húmedos. Grandes superficies de césped y especies traídas de climas fríos del norte de Europa eran muy frecuentes. En los últimos años ha habido una corriente de concienciación y cambio de forma de pensar en los diseñadores. Esta ha ido en paralelo con la toma de consciencia gradual de la sociedad hacia aspectos medioambientales y la necesidad de activar, o mejor dicho, reactivar, formas de vida y diseños más sostenibles. En muchos casos esos diseños e ideas emparentan con lo que había sido tradición y costumbre en nuestro entorno cultural durante siglos.

El uso del agua en los parques urbanos de Valdebebas es un buen ejemplo. El ahorro de agua producido por la selección de especies aclimatadas o autóctonas con pocas exigencias hídricas se complementa y potencia con los sistemas de riego: Redes enterradas de agua regenerada por goteo, monitorizadas por una estación meteorológica que ajusta el aporte de agua a las necesidades específicas de la temperatura y humedad de cada cada día. También la presencia de acometidas de agua regenerada en todas las parcelas privadas, ya sean de viviendas o de terciario, pionera en la ciudad de Madrid.

Pero también queremos hablaros del agua como parte del paisaje. Es importante la presencia de superficies de agua como elemento estético, que da calidad al entorno. Pero el agua en el paisajismo de Valdebebas toma un carácter didáctico. Las lagunas, y la reproducción de un sistema fluvial situados en los grandes parques aprovechan valles y hondonadas naturales, para recibir directamente el agua de las escorrentías del terreno.
El aporte natural del agua de lluvia recogido en sus cuencas varía dependiendo del momento del año, y consecuentemente también varía el volumen de de estas láminas de agua. Esto servirá para dar una idea muy clara de cual es la situación de cada momento respecto al agua: meses lluviosos o situaciones de sequía. Para estas últimas, y con el objeto de que el río y los lagos no se sequen, habrá siempre un aporte mínimo de agua regenerada. Además de ese carácter didáctico, las piezas de agua del Parque Forestal y Central tienen también la estética de piezas naturales, potenciada por la vegetación autóctona de ribera.
Valdebebas es el último gran proyecto urbanístico del norte de la ciudad de Madrid. Casi 30.000 personas ya viven en el barrio, a las que constantemente se siguen uniendo nuevos vecinos. La singularidad de este nuevo barrio, que alberga actualmente alrededor de 7.500 viviendas, de las cuales más de 4.300 han acabado obras, reside en la combinación de usos (residencial, oficinas, comercio, hoteles, centros de ocio y equipamientos públicos) y la recuperación del uso mixto, junto con eficaces comunicaciones y una gran conectividad a las redes de transporte público. Los valores del proyecto se centran en la recuperación del espacio público de calidad, la accesibilidad para personas con discapacidades, la protección del patrimonio natural y el énfasis en distintos aspectos de sostenibilidad. Forma parte del barrio el Parque de Felipe VI, verdadero nuevo pulmón verde de Madrid, con una extensión mayor que Central Park de Nueva York y que recrea los más destacados ecosistemas forestales autóctonos. En Valdebebas se ha creado un modelo de ciudad compacta en la que es viable la presencia de todos los equipamientos públicos, y que se puede recorrer a pie o usando sus 27 kilómetros de carril-bici urbano.